jueves, 28 de marzo de 2019

InspirARTE en Sushi and ART de Villa Allende

El viernes 22 de Marzo estuvimos invitados en el primer evento de Sushi and Art organizado por Mariana Gonzalez. En esta ocasión los escritores fueron los creadores de InspirARTE, Daniela Kaplan y Marcelo López con la participación como invitado de Luis Carranza Torres. Esta vez la modalidad fue distinta. Cada uno de los asistentes,al llegar, escribió una palabra en una papel y cuando tuvimos todos los papeles juntos y completos los repartimos aleatoriamente entre los tres escritores participantes con la consigna de que debían escribir un relato o historia que contuviera TODAS esas palabras. El resultado fue sorprendente como siempre.
Aquí algunas de las imágenes de la noche mas creativa de Villa Allende y en los post que siguen los relatos que se crearon.





miércoles, 27 de marzo de 2019

Nudo - Improvisacion de Daniela Kaplan en Sushi and Art


PALABRAS DEL PUBLICO:
NUDO – COLIBRÍ – VIAJES – FUEGO – LUZ – SOLTAR – BÚSQUEDA – BELLEZA- VIDA

Se repartieron las palabras y…. NUDO… esa fue la primera palabra que leí. Y “ella” inmediatamente vino a mí. ¿Quién es ella? Te voy a contar. Mi auto estaba sucio, muuuy sucio. La cuestión es que aunque prefería quedarme en la pileta allá fui. Al lavadero. Dejé el auto y mientras esperaba tomé un café en el centro comercial a donde está ubicado el lavadero. Lo hice leyendo. Se estaba haciendo la hora para retirar mi auto y recordé que no tenía más líquido para limpiar mis lentes de contacto. Pagué mi café y a la farmacia me fui. Entré. Tres personas detrás del mostrador y tres éramos también las que nos dispusimos a esperar ser atendidas. Esperar… y pasó un minuto, dos, tres… estaba siendo atendida la primera de las tres. Las otras dos nos miramos. Nos entendimos, la espera era demasiada. “Ella” dijo, si mal no recuerdo, algo así como que cuando los clientes van por obra social demoran más… bueno, ¡al fin! me atendieron. Pedí el líquido que necesitaba, compré otro por que no estaba el que acostumbro a comprar y pasé a la caja. Otra espera divina. A los pocos minutos se paró a mi lado, en la fila, “ella”. El farmacéutico se acercó y en el mostrador, dentro de una especie de panera, la compra de “ella”. A mí “ella” me había parecido una joven, muy joven. Era un test de embarazo. Levanté la mirada  sintiendo que “ella” me estaba mirando. Si. Me estaba mirando. Y cuando vi sus ojos vi sus lágrimas. Sus ojos estaban repletos de lágrimas. En ese momento no comprendí el motivo pero su dolor me dolió. Lo supe reconocer, no tenía dudas que era dolor. Vi y sentí el NUDO de su garganta y deseé con toda a fuerza de mi corazón que ella no sintiera ese dolor. La cuestión es que a punto de pagar sentí también que “ella” me seguía mirando como a la espera de que “algo” yo le diga. Levanté nuevamente la mirada y ella me seguía mirando, me miró y al bajar la mirada dijo “tengo mucho miedo”. En ese momento solo pude decirle: “Miedo no, la VIDA no merece sentir miedo. Vinimos a vivir, a crecer, a aprender, a evolucionar y todo, sea lo que fuere, siempre forma parte de eso”. Era realmente difícil responder a un desconocido y en un contexto también incierto. En ese momento solo desee que la cajera demore un poco más… algo más tenía que suceder. Pagué y mientras esperaba que me empaqueten mi compra le dije que siempre hay una luz. Le conté que en mi vida había sufrido mucho y que aprendí a que la divinidad siempre nos abraza, sea como fuere que cada uno conciba a esa divinidad. Le dije que sea como fuera que ella conciba a la divinidad se encomiende a ella y que le pida a esa divinidad que sea lo mejor para su evolución y que sin dudas así será. Que suelte el miedo, que lo suelte desde su corazón y que todo iba a estar bien. Tal vez omití decirle que deseaba que ella sienta la confianza suficiente de que siempre iba a poder contar con los recursos para tomar las que considere como sus mejores decisiones.
Me fui de la farmacia sintiéndome muy extraña. Agradecí. De veras sentí agradecimiento. Vino a mí un recuerdo, el de esa misma mañana. En mi balcón, muy frecuentemente, aparece un COLIBRÍ. Para mí siempre es el mismo, viene a visitarme en días que siempre tienen un plus, un aprendizaje, una experiencia que me nutre y trayendo BELLEZA a mi vida. Su aparición me recuerda que siempre es posible extraer el néctar dulce de la vida, que el corazón siempre puede volver a florecer, a expandirse y a disfrutar luego de fuese la que fuese la situación dolorosa que nos pueda tocar atravesar. Colibrí que vuela haciendo eso, extrayendo el néctar de las flores, como nosotros podemos extraer lo más dulce de cada instante que siempre está. El presente siempre tiene infinitas posibilidades.
Para mí salir de dificultades ha sido una búsqueda, BÚSQUEDA de las herramientas para cruzar los puentes que necesitamos cruzar y para sanar. Así reencontrarnos con el FUEGO de la vida, darle vida a nuestra existencia y reconocer que la vida es un VIAJE hermoso que hoy nos permite encontrarnos para disfrutar y celebrar.   

Recuerdos Quebrados - Improvisacion de Luis Carranza Torres en Sushi and Art


PALABRAS DEL PUBLICO:
PROVIDENCIA – LUNA – BORRACHOS – SOLIDARIDAD – CERVEZA – PLACER – FELIZ – GOL – AMISTAD – AMOR – EMPAPADO – SOMBRA – MIERDA – MISTERIO – BUENAVENTURA

Ella sale al escenario con paso seguro, aplomado, de vestido largo azul Francia. Los aplausos discretos de la sala la escoltan. Se para delante del micrófono de pie, estilo clásico, vintage, onda retro de los cincuenta. Lleva el cabello color avellana peinado impecablemente, recogido, con rizos voluminosos que enmarcan el rostro, de maquillaje discreto. Apenas una sombra mínima en los ojos y los labios pintados muy rojos.
Sonríe al público sentado en las mesas más allá del escenario. Hombres de traje y mujeres de largo. Tras un gesto mínimo de agradecimiento, ante los aplausos que no cesan, rompe a cantar.
Se trata de una canción romántica, clásica. De esas que gustan a todos. De aquellas que no incomodan a nadie. Una ejecución tan perfecta como vanal.
La observo desde una de las mesas más alejadas, sin terminar de convencerme de lo que veo. Es y no es ella. Demasiados recuerdos desordenados en mi mente. Vuelvo a estar EMPAPADO del pasado.
Es difícil verla así e imaginar que dos décadas antes vestía campera de cuero negro con tachas, llevaba grandes collares al cuello hechos con eslabones de cadenas y su cabello era estilo punk, con mechones de colores como el fucsia y el azul.
Parece FELIZ. Como siempre que canta. Como cuando lo hacía conmigo.
Todo con ella empezó como AMISTAD. Nos unía el AMOR por una música distinta y el desprecio por la MIERDA de nuestra existencia diaria. SOLIDARIDAD del uno por el otro, reconociéndonos iguales: nuestras vidas sonaban igual. Con los mismos tonos de expectativa y similares ruidos respecto de nuestras insatisfacciones. 
Tomo un trago mi CERVEZA y siga recordando. MISTERIOS de la vida, como había podido darse la BUENAVENTURA de esos años, de esa banda de a dos, tocando bajo la LUNA, BORRACHOS de nuestros propios sonidos, en que nada nos daba más PLACER que llamar a la PROVIDENCIA rectora de los ritmos y sonidos. Mucho mejor, todavía más satisfactoria que cualquier GOL que pudiera meter en un arco.
Sigo a su SOMBRA sobre el escenario para no mirarla a ella. Me descubro incapaz de hacerlo. A lo mejor porque sigo en la mía, en la música de pocos, fiel al metal. Ella, se fue de mi lado y también emigró de ese estilo para adoptar otro más comercial.
Yo me mantengo siendo un rebelde en todo, especialmente respecto de la música. Toco lo que me gusta cuando tengo ganas. A ella las disqueras, las promesas de éxito la terminaron por domesticar. La hace cantar lo que quieren, que es lo mismo que decir que canta aquello que está de moda.
Entonces me ve, desde arriba del escenario y la voz le tiembla por un instante mínimo. Cuando el tema acaba, se interrumpe y les dice a todos quien soy. La gente me aplaude, más por compromiso que por convicción. Porque lo hace el de al lado que porque me conozca. Mi pasado de rebelde en la música, creando, no es tan público como haber pateado por necesidad una pelota para un club famoso. Con algo tenía que vivir. Y lo dejé apenas pude. No era lo mío. Uno debe ser fiel, en lo que hace, a lo que siente.
Ella sigue interpretando la canción. Un bodrio sobre dos fulanos que se quieren pero no pueden estar juntos. Igual a otras veinte mil. La música es igual de predecible, una colección de lugares comunes.
No me saca la vista de encima. Canta para mí. Y yo, a estas alturas, no pienso sino en descubrir dónde queda la salida.
Uno de los mozos se acerca a donde estoy, llevando un espumante de su parte y me dice que ella me quiere ver. Que si la puedo pasar por el camerino que tiene asignado, cuando termine de cantar.
Le digo que sí y apenas se va, me encamino exactamente en la dirección contraria. Me dirijo hacia la salida, hacia fuera de todo eso, que nada significa para mí. En cada paso, me insulto a mi mismo por haber venido, por haber cedido a la tentación de ir allí para verla.
No la he visto, aunque esté ahí. La que canta no es ella. Es otra, vendida a la música comercial. Alguien que lo hace con técnica, pero no con el alma como cuando estaba conmigo.
No tendría que haber venido, me reprocho una vez más, al salir del selecto local. Los recuerdos quebrados, rotos en pedazos son aun peores de llevar que aquellos que atesoramos, nostálgicos, aunque sepamos que se trata de algo que fue pero ya no es. Volver a toparnos con quien los ha engendrado tiene el riesgo de lo que precisamente me ha ocurrido: caer en el doloroso pozo sin fondo de comprender que lo que ha sido ya nunca podrá volver a ser.

Perezoso - Improvisacion de Marcelo Lopez en Sushi and Art


 PALABRAS DEL PUBLICO:
PASION-AMIGOS-GRITO-FELICIDAD-ARBOLES-SALUD-PEREZOSO-SUSPICACIA-SEXO-PERDON-IDIOTEZ-GENEROSA-AMISTAD-POLENTA-LIBRE-LIBELULA

Ayer me levante PEREZOSO, no por nada en especial, simplemente me levante sin ganas de hacer nada, me levante por obligación, porque tenia que hacerlo, porque tenia un compromiso con mi “yo” productivo que decía que tenia que levantarme de esa cama. Era domingo, realmente no tenia nada importante que hacer, pero no podía quedarme en esa cama. En mi cabeza formateada de preconceptos e ideas que ya no sabia si eran mias, una especie de IDIOTEZ comunitaria, la cama era para los enfermos o para el SEXO y ese domingo, ayer, no tenia ningún tipo de dolencia ni compañía que hiciera posible nada.  Camine despacio por el pasillo del departamento arrastrando los pies como en una especie de éxtasis absurdo de sentir que mientras mas lento caminaba mas desafía esa “cosa” que me obligaba a hacer “algo”. Por la ventana se veían a lo lejos los ARBOLES del parque, se movían despacio apenas empujados por una brisa que adivinaba cálida, al menos el sol así me lo hacia suponer. Llegue a la cocina y abrí la heladera esperando encontrar algo que desayunar. Mire el reloj, eran las 10.30 de la mañana, pensé en un desayuno GENEROSO pero lo único que encontré fue una manzana, mordisqueada. No tenia nadie a quien culpar.Mas abajo dos huevos, media manteca, un tomate que se estaba arrugando de viejo y un poco de POLENTA de la ultima vez que vino Sergio a casa. Sergio es mi primo, vive en Carlos Paz o por ahí cerca, en realidad el sabe donde vivo yo porque es infaltable todos los principios de mes en casa, yo no se donde vive el porque trato de esquivarlo, aunque sea inevitable, no tenemos lo que se dice una “AMISTAD” somos mas bien dos conjuntos de ADN unidos por un apellido atado a un registro civil. Sergio es un tipo complicado, un espíritu libre dice la madre, mi tía, en realidad todos, y me incluyo, sabemos que Sergio es un tipo complicado. Un buscavidas de alguna forma, un tipo sin pasiones para mi. Una vez me dijo “ ¿Cual es tu pasión?” estábamos ahí tirados en el living de mi departamento, porque en el suyo no hubiéramos estado jamas juntos y se despacho con la pregunta mientras abría la undécima cajita de galletas Rex de queso. “ ¿Cuál es tu pasión”. Lo mire y lo pensé un rato. No sabia que contestarle, imagine que esa pregunta de alguna forma era una suspicacia para sacarme plata, porque todo, absolutamente todo con Sergio se resumía a plata. La de los otros claro. “los amigos” le dije. Así como salio. “los amigos”. Una vez que lo verbalice, que salio de mi boca, que la palabra hizo el camino de mi cerebro, de las conexiones eléctricas de mis neuronas y recorrió el tejido nervioso como un rayo y llego a mi boca sentí que lo que había dicho tenia sentido. Mi pasión son los amigos, repetí. Ahí quedo todo. El siguió mirando el partido como si la felicidad fuera un sofá, un paquete de rex y una pelota corriendo el césped. En eso no podía perdonarlo, no lo de sentir que la felicidad es eso. NO tenia perdón que fuera de Belgrano. Tenia defectos, muchos, pero ese me ponía de la cabeza. En el silencio de su masticar partió el cuarto con un grito. Gol pensé, no. Lo mire retorcerse en el suelo, tomarse el estomago, gemir y balbucear cosas inentendibles. Lo mire un par de segundos y comprendí que su problema no era el partido sino su salud. Estaba en el piso, Busque el teléfono y marque a emergencias, Tardaron segundos eternos, les explique la urgencia mientras seguía en el piso cada vez mas retorcido, como si fuera un pedazo de plástico al fuego. Lo internaron. Ahí sigue, en terapia.
Saque la vista de la heladera y la cerré, volví por el pasillo mirando afuera, una libélula me miro, juro que me miro. Seguí camino al dormitorio. Me acosté de nuevo, hoy me levante perezoso. Hoy estoy perezoso y no me levante. Corrijo.

lunes, 25 de marzo de 2019

Improvisacion de Magda Tagtachian en el Festival de la Palabra


InspirARTE, se larga en nueva edición
en FESTIVAL DE LA PALABRA
magda tagtachian
hoy escribimos
y pintamos
con Ceci Testa

Tema: Todo en una sola palabra



Pensó cómo podía declararle su amor
en una sola palabra.
còmo hacer para convencerla.
Su princesa dudaba.
Lo miraba con ojos de caramelo.
Podía sentir los pensamientos
de ese chico que le abrumaba el corazón.
Princesa suspiró.
Caballero tomó todo el aire que había en el planeta.Quiso regalárselo.

Meditó en qué forma Princesa querría que se lo regalara.
Calculó una gota de cielo.
Buscó una azucena en el mar.

Quería contarle en qué color latía
su corazón cuando extrañaba.
Le propuso un brindis.
No cualquiera.
La invitó al campo.
La invitó a correr.
Respirar un campo de menta y amapolas.

Princesa tuvo una intuición.
Caballero era capaz
de descubrir todo lo que habitaba en su pecho pequeño y su alma inquieta.
¿Qué pasaba si lo dejaba entrar en su mundo?
¿Perderían el misterio del deseo?
Hicieron un trato. Estarían toda la noche despiertos, cada uno en su cosmos,
y en el amanecer, justo cuando el sol se atrevía a interpelar el las horas,
entrarían en sintonía.
se verían cara a cara.
se mirarían siete segundos a los ojos.
Y después...
qué pasaría después?
Todo y Nada era posible.
Todo en una sola palabra.
La palabra aún no escrita
que contiene el Universo.
Irían en busca de ella.
El viaje incluía un pasaje en globo.
Caballero preparó el fuego.
Tendió una alfombra para su Dama.
Princesa tuvo un segundo de duda y de eternidad,
Si se animba al vuelo aerostático,
la perspectiva de su hombre cambiaría?
Y la del campo de mentas y amapolas?
¿Qué pasa cuando movemos nuestros objetos vivientes de lugar?
Somos nuevos.
Somos recién nacidos.
Y ahí estaba el secreto.
Princesa accedió.
Caballero le tendió la mano y la invitó a dar un paso en el vacío de ese aire que los completaba.
Princesa se paró en puntas de pie.
Caballero se acercó para rodearla.
La abrazó.
Ella se sintió segura.
El, que podía bajarle la luna -de día- a sus pies.
Y todavía faltaba todo el viaje,
de todo un mundo que quería presentarle.
Y entendió.
Entendió que el viaje aparecía cuando estaba con ella. Y que las palabras también podían inventarse, como los caminos que andamos.
Como esa ruta que comenzaba ya.
En esa atmósfera que navegaban.
El aire se tiñó de violeta.
Las nubes de azul.
Y los ojos de los amantes ya eran uno.
Caramelo y Cristal.
Para Princesa y Caballero,
Acordaron seguir la vida de viaje.
Las palabras que los definían
aún estaban por nacer.
Estarían vivos mientras buscasen.
El firmamento en cada mañana.
En una taza de café recién hecho.
En un mordisco de pan fresco.
Apostaron por ese Paraíso sin principio ni final.











La nota que nos hicieron en CBA24 para el Festival de la Palabra

https://www.cba24n.com.ar/tag/inspirarte/

#InspiradosEnCasa 2da Edición - Daniela Kaplan - 10 de Abril 2020

#InspiradosEnCasa Tema: Una Copa Vacía Escribe: Daniela Kaplan Pinta: Carlos Vidal Aguirrebengoa UNA COPA VACÍA Estaba desesperado del ...