miércoles, 27 de marzo de 2019

Perezoso - Improvisacion de Marcelo Lopez en Sushi and Art


 PALABRAS DEL PUBLICO:
PASION-AMIGOS-GRITO-FELICIDAD-ARBOLES-SALUD-PEREZOSO-SUSPICACIA-SEXO-PERDON-IDIOTEZ-GENEROSA-AMISTAD-POLENTA-LIBRE-LIBELULA

Ayer me levante PEREZOSO, no por nada en especial, simplemente me levante sin ganas de hacer nada, me levante por obligación, porque tenia que hacerlo, porque tenia un compromiso con mi “yo” productivo que decía que tenia que levantarme de esa cama. Era domingo, realmente no tenia nada importante que hacer, pero no podía quedarme en esa cama. En mi cabeza formateada de preconceptos e ideas que ya no sabia si eran mias, una especie de IDIOTEZ comunitaria, la cama era para los enfermos o para el SEXO y ese domingo, ayer, no tenia ningún tipo de dolencia ni compañía que hiciera posible nada.  Camine despacio por el pasillo del departamento arrastrando los pies como en una especie de éxtasis absurdo de sentir que mientras mas lento caminaba mas desafía esa “cosa” que me obligaba a hacer “algo”. Por la ventana se veían a lo lejos los ARBOLES del parque, se movían despacio apenas empujados por una brisa que adivinaba cálida, al menos el sol así me lo hacia suponer. Llegue a la cocina y abrí la heladera esperando encontrar algo que desayunar. Mire el reloj, eran las 10.30 de la mañana, pensé en un desayuno GENEROSO pero lo único que encontré fue una manzana, mordisqueada. No tenia nadie a quien culpar.Mas abajo dos huevos, media manteca, un tomate que se estaba arrugando de viejo y un poco de POLENTA de la ultima vez que vino Sergio a casa. Sergio es mi primo, vive en Carlos Paz o por ahí cerca, en realidad el sabe donde vivo yo porque es infaltable todos los principios de mes en casa, yo no se donde vive el porque trato de esquivarlo, aunque sea inevitable, no tenemos lo que se dice una “AMISTAD” somos mas bien dos conjuntos de ADN unidos por un apellido atado a un registro civil. Sergio es un tipo complicado, un espíritu libre dice la madre, mi tía, en realidad todos, y me incluyo, sabemos que Sergio es un tipo complicado. Un buscavidas de alguna forma, un tipo sin pasiones para mi. Una vez me dijo “ ¿Cual es tu pasión?” estábamos ahí tirados en el living de mi departamento, porque en el suyo no hubiéramos estado jamas juntos y se despacho con la pregunta mientras abría la undécima cajita de galletas Rex de queso. “ ¿Cuál es tu pasión”. Lo mire y lo pensé un rato. No sabia que contestarle, imagine que esa pregunta de alguna forma era una suspicacia para sacarme plata, porque todo, absolutamente todo con Sergio se resumía a plata. La de los otros claro. “los amigos” le dije. Así como salio. “los amigos”. Una vez que lo verbalice, que salio de mi boca, que la palabra hizo el camino de mi cerebro, de las conexiones eléctricas de mis neuronas y recorrió el tejido nervioso como un rayo y llego a mi boca sentí que lo que había dicho tenia sentido. Mi pasión son los amigos, repetí. Ahí quedo todo. El siguió mirando el partido como si la felicidad fuera un sofá, un paquete de rex y una pelota corriendo el césped. En eso no podía perdonarlo, no lo de sentir que la felicidad es eso. NO tenia perdón que fuera de Belgrano. Tenia defectos, muchos, pero ese me ponía de la cabeza. En el silencio de su masticar partió el cuarto con un grito. Gol pensé, no. Lo mire retorcerse en el suelo, tomarse el estomago, gemir y balbucear cosas inentendibles. Lo mire un par de segundos y comprendí que su problema no era el partido sino su salud. Estaba en el piso, Busque el teléfono y marque a emergencias, Tardaron segundos eternos, les explique la urgencia mientras seguía en el piso cada vez mas retorcido, como si fuera un pedazo de plástico al fuego. Lo internaron. Ahí sigue, en terapia.
Saque la vista de la heladera y la cerré, volví por el pasillo mirando afuera, una libélula me miro, juro que me miro. Seguí camino al dormitorio. Me acosté de nuevo, hoy me levante perezoso. Hoy estoy perezoso y no me levante. Corrijo.

lunes, 25 de marzo de 2019

Improvisacion de Magda Tagtachian en el Festival de la Palabra


InspirARTE, se larga en nueva edición
en FESTIVAL DE LA PALABRA
magda tagtachian
hoy escribimos
y pintamos
con Ceci Testa

Tema: Todo en una sola palabra



Pensó cómo podía declararle su amor
en una sola palabra.
còmo hacer para convencerla.
Su princesa dudaba.
Lo miraba con ojos de caramelo.
Podía sentir los pensamientos
de ese chico que le abrumaba el corazón.
Princesa suspiró.
Caballero tomó todo el aire que había en el planeta.Quiso regalárselo.

Meditó en qué forma Princesa querría que se lo regalara.
Calculó una gota de cielo.
Buscó una azucena en el mar.

Quería contarle en qué color latía
su corazón cuando extrañaba.
Le propuso un brindis.
No cualquiera.
La invitó al campo.
La invitó a correr.
Respirar un campo de menta y amapolas.

Princesa tuvo una intuición.
Caballero era capaz
de descubrir todo lo que habitaba en su pecho pequeño y su alma inquieta.
¿Qué pasaba si lo dejaba entrar en su mundo?
¿Perderían el misterio del deseo?
Hicieron un trato. Estarían toda la noche despiertos, cada uno en su cosmos,
y en el amanecer, justo cuando el sol se atrevía a interpelar el las horas,
entrarían en sintonía.
se verían cara a cara.
se mirarían siete segundos a los ojos.
Y después...
qué pasaría después?
Todo y Nada era posible.
Todo en una sola palabra.
La palabra aún no escrita
que contiene el Universo.
Irían en busca de ella.
El viaje incluía un pasaje en globo.
Caballero preparó el fuego.
Tendió una alfombra para su Dama.
Princesa tuvo un segundo de duda y de eternidad,
Si se animba al vuelo aerostático,
la perspectiva de su hombre cambiaría?
Y la del campo de mentas y amapolas?
¿Qué pasa cuando movemos nuestros objetos vivientes de lugar?
Somos nuevos.
Somos recién nacidos.
Y ahí estaba el secreto.
Princesa accedió.
Caballero le tendió la mano y la invitó a dar un paso en el vacío de ese aire que los completaba.
Princesa se paró en puntas de pie.
Caballero se acercó para rodearla.
La abrazó.
Ella se sintió segura.
El, que podía bajarle la luna -de día- a sus pies.
Y todavía faltaba todo el viaje,
de todo un mundo que quería presentarle.
Y entendió.
Entendió que el viaje aparecía cuando estaba con ella. Y que las palabras también podían inventarse, como los caminos que andamos.
Como esa ruta que comenzaba ya.
En esa atmósfera que navegaban.
El aire se tiñó de violeta.
Las nubes de azul.
Y los ojos de los amantes ya eran uno.
Caramelo y Cristal.
Para Princesa y Caballero,
Acordaron seguir la vida de viaje.
Las palabras que los definían
aún estaban por nacer.
Estarían vivos mientras buscasen.
El firmamento en cada mañana.
En una taza de café recién hecho.
En un mordisco de pan fresco.
Apostaron por ese Paraíso sin principio ni final.











La nota que nos hicieron en CBA24 para el Festival de la Palabra

https://www.cba24n.com.ar/tag/inspirarte/

viernes, 22 de marzo de 2019

La nota del Suplemento VOS de la La Voz del Interior sobre la edición del Festival de la Palabra

https://vos.lavoz.com.ar/discos/festival-de-la-palabra-pintores-y-escritores-improvisaron-una-obra-en-media-hora-con-la-ayuda

Marcelo López y un relato corto en InspirARTE Festival de la Palabra


InspirARTE Festival de la Palabra 21/03/19
Marcelo López
Carlos Vidal Aguirrebengoa                                                                                        

Tema: Todo en una sola palabra

“Hay un pueblo, no se dónde, me contaron una vez, que cuando quieren penalizar a alguien de esa tribu, cuando quieren hacerlo sentir mal o mostrarle que ya no lo quieren ahí no piensan en desterrarlo, en ponerlo en una prisión o ni siquiera en matarlo. Solo dejan de nombrarlo.  Porque de eso se trata la palabra, aquello que se nombra existe, lo que no se menciona, aquello que no tiene palabras para ser descripto, simplemente ya no es.”
Lo escuche al profesor explicar de lejos esa teoría, esa historia. Yo estaba ahí arriba en esa aula horrible que nos tocaba cada vez que llovía y en el resto del colegio el agua insistía en colarse. El colegio era horrible, como todos los colegios, no me jodan…no hay colegios lindos, a lo sumo puede estar bueno el edificio, algún pasillo, un árbol intrépido para treparse, alguna profesora joven… ¿pero un colegio que este bueno? Sinceramente no conozco. Bueno, la cuestión es que mi colegio era igual de feo y además tenia espíritu y cuerpo de colador invertido. EL aula donde el profesor Gustavo se puso a disertar sobre la palabra era la más fea, pero también la única que se mantenía seca y por privilegio de estar en el ultimo año nos tocaba en momentos de lluvia ser los únicos beneficiados. Yo lo miraba desde atrás, al costado de una ventana que daba a una pared altísima, adelante estaban todos mis compañeros quizás igual de desinteresados con el tema, mas preocupados en pensar que hacer para no mojarse cuando salieran que interesarse en la “palabra”. No puedo decir que yo no tuviera la misma preocupación pero a mi había algo que me mantenía despierto. Siempre tuve curiosidad por la cuestión esa de las palabras, las letras y cosas por el estilo. Por ejemplo saber que “filosofía” es filo (amante) sofia (conocimiento) o por lo menos es lo que me habían dicho y me había dejado fascinado. Hay cosas a las que uno quiere creerlas, porque le quedan cómodas, porque le sirven, porque si. Entonces el origen etimológico de “filosofía” era suficiente para mi.
El profe hablaba adelante, el resto hacia que escuchaba, yo podría decirse, que escuchaba.
“Una vez me invitaron a un campo – siguió diciendo el profesor Gustavo- y estábamos ahí dando vueltas por la casa, después por afuera, por los corrales y el galpón. En eso estábamos cuando el dueño de casa me señalo un par de conejos, blancos, medianos todos, moviéndose como por impulsos eléctricos intermitentes. ¿mascotas? Pregunte – dijo el profesor- me dijeron que no terminantemente, siguió contando. Ahí estábamos en el campo mirando los conejos cuando tome uno con las manos y lo levante, el dueño de los conejos me miro sospechoso, lo acerque a mi cara, lo acaricie y le dije este se llama “pompón”. EL tipo me miró mal, feo, enojado. Baje el conejo y me quede mirándolo, sin saber que había pasado pero sintiendo que algo estaba rotundamente mal. Nada, ni una palabra, solo la mirada dura del dueño del conejo. Seguimos inmóviles en el pulso de las pupilas enojadas suyas, incrédulas mias. “Me cago en vos Gustavo” me dijo el tipo. Lo mire sorprendido, seguía sin entender. ¿Yo? Pregunté. ¿Por qué? El dueño de la granja me miro de nuevo, creyendo sin lugar a dudas que yo me hacia el estúpido. Se hizo unos pasos para atrás como si no se decidiera a tomar envión para pegarme o simplemente dejarme ahí solo como el pelotudo que era. Lo medito seguramente y en vez de golpearme se acerco de nuevo. “Me jodiste Gustavo, me jodiste, sos un pelotudo, ahora le pusiste nombre al conejo y ya no puedo matarlo” Se alejo enojadísimo, me dejo solo, sintiéndome un pelotudo aunque por otro lado me puse contento. Le salvé la vida al conejo y me hice de un enemigo, todo en una sola palabra.”
El profesor Gustavo termino de contar la historia y en ese instante paro de llover. Ya a nadie le importo mas nada, solamente salir de esa aula horrible, de ese colegio horrible. Como a los “apartados” de la tribu del comienzo preferí no decir no nombrar eso que no quería que existiera.

Luis Carranza Torres y su HIstoria con "Todo en una sola palabra"


InspirarARTE  Festival de la Palabra 21/02/19
Luis Carranza Torres
María Laura Castro

La magia de un estacionamiento

Salís afuera. De la luz a la oscuridad. Lucas te saluda en la puerta; vagás, errante, por el parque convertido en playa de estacionamiento. Atrás tuyo, las luces y la música de Le Freak se extinguen. Todavía llevas el olor a madera quemada en la nariz. En el boliche sigue la música.  Con toda la onda, ese sábado por la noche. Suena The Bangles y el hit del momento, «Walk Like an Egyptian». Te encantaría estar haciéndote la discípula de cleopatra con el pasito ese que todos hacen cuando empieza a sonar la canción. El que imita la pose rígida representada en los relieves del antiguo Egipto y que has visto en el manual de historia del colegio. Ese de monjas que acabás, a Dios gracias, de terminar.
Y sí, querrías. Bailar y divertirte. Todo se daba para salir a festejar esa noche. Se acabó el secu y en el futuro la facu. Hasta el pibe con el que saliste, con el que estás de novia hace una semana, es un sol para todas. Guille. No hay amiga que no te lo envidie. Bueno, respetuoso, atento, siempre puntual. Te tiene allá arriba, como una reina. Está visto que se muere por vos. El tema es que a vos, a diferencia de tus amigas, no se te mueve un pelo por él.
Todas te dicen que estás loca, pero es así. No hay magia, no hay nada. Y eso que él le pone toda la onda. Pero vos, ni modo. No va. Y se lo decís. Lo cortás, se acabó. Él parece desconsolado y eso te hace sentir peor. Una bruja hecha y derecha.
Necesitas aire, por eso te vas. Encima, el pibe te pone la campera sobre los hombros por el fresco. Buenazo hasta cuando lo has cortado en seco. Eso no mejora en nada las cosas. Ni como te sentís por dentro.
Ya podes escuchar a tus amigas, diciéndote de todo por tratarlo así. Pero preferís seguir tus sentimientos. En este caso, no seguir con lo que no sentís.
¿Qué te pasa, nena? Te lo preguntás a vos mismo sin obtener respuesta.
Aspiras la campera y la tocás como buscando algo. Algún aroma, alguna textura que te despierte un mínimo afecto. Y no conseguís nada. Ni un momento lindo, ni un momento feo. Nada.
Perdida, sin saber qué querés. Así te sentís. Hay muchas emociones por dentro que no entendés. Eso te martiriza, te saca de eje. Sos una desconocida por vos misma.
Seguis vagando como alma en pena por ese espacio de tierra, entre árboles, convertido en estacionamiento. Te apoyas contra un Renault 12 y mirás a la luna. Redonda, inmensa, brillosa, áurea. Pero a veces las nubes la esconden y parece una medialuna tostada. Juega a cambiar de forma, delante de vos. Dicen que ese tipo de lunas tienen magia, que podes pedirle lo que quieras. Y entonces le pides que te entiendas a vos misma.
A lo mejor, deberías volver y hablar con Guille. Es lo que te dirían tus amigas. Él siempre entiende. O no, pero es comprensivo. Cero rencoroso. Se olvida fácil de cualquier cosa que ella le haya dicho. Cuando intenta hablar de ciertas cosas, de lo que ella siente, de lo que quiere ser o, especialmente, de aquello en que no quiere convertirse, él la escucha con atención. Pero siempre, invariablemente, sabés que no te comprende. Que es como hablarle en chino. Se esfuerza por captarla, pero nunca lo logra.
Entonces, una mano áspera te roza. Se te ha acercado sin que lo notaras. El pibe es rubión, de barbita. Te lleva un par de años y una cabeza en altura. Lo conoces de vistas y oídas. Francisco, Fran para algunos, alias Pachi como nombre de noche y de guerra. Algo así como un barman, dentro del boliche. Y el lancero más agitado de las inmediaciones. Ya se le tiró a tres en la noche, dos de esas amigas tuyas, mientras estabas adentro decidiendo por qué Mauro no te provocaba nada.
Encima, Pachi es medio primo tuyo. El te tapa la luna y acerca el rostro al tuyo. Lo esquivás. Tener algo con él es, desde el vamos, un error. El tipo es un pasional, pero se le termina rápido el sentimiento. Todo lo contrario de ese que acabás de plantar. Se te cruzan mil temores por la cabeza. Y él, entonces, te dice: “Olvidate”.
Solo eso. Todo en una palabra. Como si pudiera verte por dentro y saber lo que pensabas. Y vos, sentís que la sangre te entra en ebullición. Entonces, lo entendés todo. Los chicos traqui, los pibes “buenos” no son para vos. Te gustan los terribles, capaces de hacerte sentir a pura adrenalina. Esos que te sacan canas verdes. Como tu vieja, que siempre se mete con el tipo equivocado y ya se separó dos veces.
Los labios de él se lanzan en busca de los tuyos y vos, lejos de oponer resistencia, vas a su encuentro. Parece que tiene garras en lugar de manos por cómo te abraza. El pibe te mueve todo pero es un desastre total. Es peor entre los peores. Un diablo super simpático y atractivo, pero al que hasta podés verle la cola y el tridente.
No es, para nada, ni de lejos, un buen prospecto. Sabés que te estás equivocando, que no va a durar mucho y que te va a hacer sufrir.
Pero ni tenés veinte años y te sentís con el derecho, incluso con la obligación, de equivocarte. Sobre todo, para no errarle más adelante.


#InspiradosEnCasa 2da Edición - Daniela Kaplan - 10 de Abril 2020

#InspiradosEnCasa Tema: Una Copa Vacía Escribe: Daniela Kaplan Pinta: Carlos Vidal Aguirrebengoa UNA COPA VACÍA Estaba desesperado del ...