viernes, 22 de marzo de 2019

Marcelo López y un relato corto en InspirARTE Festival de la Palabra


InspirARTE Festival de la Palabra 21/03/19
Marcelo López
Carlos Vidal Aguirrebengoa                                                                                        

Tema: Todo en una sola palabra

“Hay un pueblo, no se dónde, me contaron una vez, que cuando quieren penalizar a alguien de esa tribu, cuando quieren hacerlo sentir mal o mostrarle que ya no lo quieren ahí no piensan en desterrarlo, en ponerlo en una prisión o ni siquiera en matarlo. Solo dejan de nombrarlo.  Porque de eso se trata la palabra, aquello que se nombra existe, lo que no se menciona, aquello que no tiene palabras para ser descripto, simplemente ya no es.”
Lo escuche al profesor explicar de lejos esa teoría, esa historia. Yo estaba ahí arriba en esa aula horrible que nos tocaba cada vez que llovía y en el resto del colegio el agua insistía en colarse. El colegio era horrible, como todos los colegios, no me jodan…no hay colegios lindos, a lo sumo puede estar bueno el edificio, algún pasillo, un árbol intrépido para treparse, alguna profesora joven… ¿pero un colegio que este bueno? Sinceramente no conozco. Bueno, la cuestión es que mi colegio era igual de feo y además tenia espíritu y cuerpo de colador invertido. EL aula donde el profesor Gustavo se puso a disertar sobre la palabra era la más fea, pero también la única que se mantenía seca y por privilegio de estar en el ultimo año nos tocaba en momentos de lluvia ser los únicos beneficiados. Yo lo miraba desde atrás, al costado de una ventana que daba a una pared altísima, adelante estaban todos mis compañeros quizás igual de desinteresados con el tema, mas preocupados en pensar que hacer para no mojarse cuando salieran que interesarse en la “palabra”. No puedo decir que yo no tuviera la misma preocupación pero a mi había algo que me mantenía despierto. Siempre tuve curiosidad por la cuestión esa de las palabras, las letras y cosas por el estilo. Por ejemplo saber que “filosofía” es filo (amante) sofia (conocimiento) o por lo menos es lo que me habían dicho y me había dejado fascinado. Hay cosas a las que uno quiere creerlas, porque le quedan cómodas, porque le sirven, porque si. Entonces el origen etimológico de “filosofía” era suficiente para mi.
El profe hablaba adelante, el resto hacia que escuchaba, yo podría decirse, que escuchaba.
“Una vez me invitaron a un campo – siguió diciendo el profesor Gustavo- y estábamos ahí dando vueltas por la casa, después por afuera, por los corrales y el galpón. En eso estábamos cuando el dueño de casa me señalo un par de conejos, blancos, medianos todos, moviéndose como por impulsos eléctricos intermitentes. ¿mascotas? Pregunte – dijo el profesor- me dijeron que no terminantemente, siguió contando. Ahí estábamos en el campo mirando los conejos cuando tome uno con las manos y lo levante, el dueño de los conejos me miro sospechoso, lo acerque a mi cara, lo acaricie y le dije este se llama “pompón”. EL tipo me miró mal, feo, enojado. Baje el conejo y me quede mirándolo, sin saber que había pasado pero sintiendo que algo estaba rotundamente mal. Nada, ni una palabra, solo la mirada dura del dueño del conejo. Seguimos inmóviles en el pulso de las pupilas enojadas suyas, incrédulas mias. “Me cago en vos Gustavo” me dijo el tipo. Lo mire sorprendido, seguía sin entender. ¿Yo? Pregunté. ¿Por qué? El dueño de la granja me miro de nuevo, creyendo sin lugar a dudas que yo me hacia el estúpido. Se hizo unos pasos para atrás como si no se decidiera a tomar envión para pegarme o simplemente dejarme ahí solo como el pelotudo que era. Lo medito seguramente y en vez de golpearme se acerco de nuevo. “Me jodiste Gustavo, me jodiste, sos un pelotudo, ahora le pusiste nombre al conejo y ya no puedo matarlo” Se alejo enojadísimo, me dejo solo, sintiéndome un pelotudo aunque por otro lado me puse contento. Le salvé la vida al conejo y me hice de un enemigo, todo en una sola palabra.”
El profesor Gustavo termino de contar la historia y en ese instante paro de llover. Ya a nadie le importo mas nada, solamente salir de esa aula horrible, de ese colegio horrible. Como a los “apartados” de la tribu del comienzo preferí no decir no nombrar eso que no quería que existiera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

#InspiradosEnCasa 2da Edición - Daniela Kaplan - 10 de Abril 2020

#InspiradosEnCasa Tema: Una Copa Vacía Escribe: Daniela Kaplan Pinta: Carlos Vidal Aguirrebengoa UNA COPA VACÍA Estaba desesperado del ...