Cuando la
llamamos por teléfono pensamos que podía ser un poco complicada, era una
persona difícil, pero igualmente la llamamos. Atendio desde algún lugar de su
casa, se escuchaba agua caer, algunos sonidos como si fueran de pajaros y lo
que yo crei que era viento.
- Diga – Pregunto.
Me parecio tan demodé, tan antiguo el “diga” que me hice acordar a esas peliculas viejas en blanco y negro.
- ¿Susana? Pregunte sin hacer caso al “diga”
- Si, diga- Insistio.
Se hixo mas fuerte el sonido del viento en la línea y escuche algo asi como un chapuzon, agua saltando, brotando.
Segui igual, como si nada.
- Susana… me dio tu teléfono Elvira, de la asociación… ¿te dijo que iba a hablarte?
Se hizo silencio, en realidad no se hizo silencio, seguía escuchando agua, viento, pajaros y cosas por el estilo. Pregunte de nuevo.
- ¿Susana?
- Si! ¿Qué pasa? – La respuesta me sono a broma.
- te decía que te llamo porque me dio tu teléfono Elvira…
- si, Elvira, de la asociación – me interrumpio.
Me estaba poniendo de mal humor. Lo que se suponía iba a ser una llamada simple, rápida, expeditiva se estaba conviertiendo en un suplicio. Busque fuerza y paciencia para seguir enfocado.
- diga, diga… ¿que necesita?
Intente no enloquecer.
- Te explico Susana. Estuvimos hablando con gente de la asociación respecto a un proyecto que tenemos, vamos a traer a la ciudad la obra de un artista catalán muy importante…
- Picasso – dijo Susana interrumpiendo.
- Picasso no era Catalan – tuve que decírselo.
- ¿Entonces no es la obra de Picasso?
- no, definitivamente, no. Te decía… vamos a traer la obra de un artista catalán y nos dijeron desde la asociación que vos eras la persona indicada para hacer la curadoria de la muestra, organizarla… ponerla en orden de exhibición digamos…
- ¿Yo? – pregunto ella, como si de verdad estuviera sorprendida.
- Si… vos –dudé- ¿no sos Susana Corti¡?
- ¿Disculpame pero vos me estas llamando de donde? No puedo creer que no sepas quien soy…
Deje de dudar, esta mujer estaba completamente desquiciada. Ya me había dicho un amigo que los artistas están todos un poco locos… “viene uno y te prende fuego todo en nombre del arte” me había dicho. Preferia que incendiara la muestra, la asociación, lo que fuera y no tener que remar con alguien como Susana. Respire hondo, movi los omoplatos hacia atrás buscando descontracturarme y segui.
- Susana… corti… me dijeron que vos sos la persona indicada pero si estas ocupada, en otra cosa o no estas interesada puedo llamarte después o buscar a otro.
- Diga – Pregunto.
Me parecio tan demodé, tan antiguo el “diga” que me hice acordar a esas peliculas viejas en blanco y negro.
- ¿Susana? Pregunte sin hacer caso al “diga”
- Si, diga- Insistio.
Se hixo mas fuerte el sonido del viento en la línea y escuche algo asi como un chapuzon, agua saltando, brotando.
Segui igual, como si nada.
- Susana… me dio tu teléfono Elvira, de la asociación… ¿te dijo que iba a hablarte?
Se hizo silencio, en realidad no se hizo silencio, seguía escuchando agua, viento, pajaros y cosas por el estilo. Pregunte de nuevo.
- ¿Susana?
- Si! ¿Qué pasa? – La respuesta me sono a broma.
- te decía que te llamo porque me dio tu teléfono Elvira…
- si, Elvira, de la asociación – me interrumpio.
Me estaba poniendo de mal humor. Lo que se suponía iba a ser una llamada simple, rápida, expeditiva se estaba conviertiendo en un suplicio. Busque fuerza y paciencia para seguir enfocado.
- diga, diga… ¿que necesita?
Intente no enloquecer.
- Te explico Susana. Estuvimos hablando con gente de la asociación respecto a un proyecto que tenemos, vamos a traer a la ciudad la obra de un artista catalán muy importante…
- Picasso – dijo Susana interrumpiendo.
- Picasso no era Catalan – tuve que decírselo.
- ¿Entonces no es la obra de Picasso?
- no, definitivamente, no. Te decía… vamos a traer la obra de un artista catalán y nos dijeron desde la asociación que vos eras la persona indicada para hacer la curadoria de la muestra, organizarla… ponerla en orden de exhibición digamos…
- ¿Yo? – pregunto ella, como si de verdad estuviera sorprendida.
- Si… vos –dudé- ¿no sos Susana Corti¡?
- ¿Disculpame pero vos me estas llamando de donde? No puedo creer que no sepas quien soy…
Deje de dudar, esta mujer estaba completamente desquiciada. Ya me había dicho un amigo que los artistas están todos un poco locos… “viene uno y te prende fuego todo en nombre del arte” me había dicho. Preferia que incendiara la muestra, la asociación, lo que fuera y no tener que remar con alguien como Susana. Respire hondo, movi los omoplatos hacia atrás buscando descontracturarme y segui.
- Susana… corti… me dijeron que vos sos la persona indicada pero si estas ocupada, en otra cosa o no estas interesada puedo llamarte después o buscar a otro.
-¡Como no me
va a interesar organizar la muestra de Picasso!
La puta madre, pensé. Esta mujer esta desquiciada. Pensé en cortarle pero por un momento quise insistir, no darme por vencido. Si me habían dicho que era tan bueno, tan capaz, algo de eso debería haber en algún lado de una mente retorcida, complicada, destruida de alguna forma.
Obvié a Picasso, obvié el delirio y segui.
- Ok Susana, vamos entonces a avanzar. ¿Te parece que nos organicemos de alguna forma para explicarte el trabajo, las fechas e ir poniéndonos de acuerdo?
otra vez la línea se invadio de agua, pajaros, viento y sonidos que no podía reconocer. No pronuncio palabra. En el tiempo que llevaba envuelto en esta conversación de locos ya había aprendido a soportar casi cualquier cosa, asi que espere.
Segundos después la escuche hablar nuevamente.
- Dale, buena idea…
Espere que continuara, que me diera una fecha, una hora, que me dijera cuando podía, cuando no, algún dato, algo que me permitiera seguir adelante y darle una respuesta coherente, pero nada.
- ok. Te parece mañana, quizás por la mañana… yo puedo desde las 9 hasta la hora que digas…
Otra vez el agua, el viento, los pajaros, la nada misma.
- si, dale, está bien.
¿Qué está bien? – pensé para mí- la mañana estaba claro, pero que hora, donde…
- Mañana a las 9 si te parece en nuestra oficina. Te doy la dirección. Azcuenaga 2777 es a la vuelta de la asociación. ¿te ubicas?
- Si me ubico perfectamente. Yo me llego entonces mañana a esa hora y te veo ahí. – Sorpresivamente todo había cobrado sentido y ella ahora tenia un sentido lógico en lo que decía. Me dieron ganas de sonreir como si hubiera completado una misión difícil. Alguna de esas cosas que uno no cree que pueda lograr pero igual intenta. Como ser mas amable, ponerse mas en forma, sentirse alegre todos los días o tener mas paciencia.
- Te espero entonces mañana – reconfirme esperando una nueva digresión, algo que volviera todo a la locura del comienzo- Nos vemos Susana.
Agua otra vez, viento, mas ruidos…
- Perfecto – cerró y corté, con miedo a que si seguíamos hablando todo pudiera caerse a pedazos.
Me recosté en el sillón, en verdad me hice hacia atrás aliviado. Mire por la ventana y vi el graffity de la pared del frente, tenia una línea roja que se enroscaba en bucles sobre un fondo azul, nunca lo había advertido. Me asalto una duda y abri la notebook, busque el navegador y googlee: Picasso Biografia. Lo busque convencido de que no tenia sentido pero lo único que faltaba era que esta mujer tuviera razón en su locura. Internet me devolviio una respuesta al instante, como siempre, Picasso no era Catalan. Me recosté otra vez en el sillón. Sono el teléfono. Conteste. Agua, ruido, pajaros, sonidos extraños. Susana pensé. Se arrepintió intuí.
- ¿Susana?
- Si querido, sabes que no te dije algo…
- Decime, decime por favor…- esperaba cualquier cosa incluso que me discutiera que Picasso era Catalan.
- ¿Me mandas un remis?
Ahora yo me quede en silencio.
- Si…
- Es que tengo auto pero no me gusta manejar.
Otra vez me quede en silencio.
- Como Picasso, que tenia auto y tampoco manejaba – me explico.
Me quede callado, no sabia que contestarle, estábamos entrando en una faceta de la vida de Picasso que no podía discutirle, que no conocía y que no hubiera nunca pensado en averiguar. Toque la barra espaciadora de la computadora para que saliera de su negro letargo. Googlee otra vez. “Picasso auto manejar” la lista de cosas sin sentido se hizo interminable. EMpece a buscar en cada vinculo, en ninguno hablaba de que Picasso tuviera o no auto, de que manejara o tuviera chofer o no le gustara o cualquier cosa por el estilo.
La puta madre, pensé. Esta mujer esta desquiciada. Pensé en cortarle pero por un momento quise insistir, no darme por vencido. Si me habían dicho que era tan bueno, tan capaz, algo de eso debería haber en algún lado de una mente retorcida, complicada, destruida de alguna forma.
Obvié a Picasso, obvié el delirio y segui.
- Ok Susana, vamos entonces a avanzar. ¿Te parece que nos organicemos de alguna forma para explicarte el trabajo, las fechas e ir poniéndonos de acuerdo?
otra vez la línea se invadio de agua, pajaros, viento y sonidos que no podía reconocer. No pronuncio palabra. En el tiempo que llevaba envuelto en esta conversación de locos ya había aprendido a soportar casi cualquier cosa, asi que espere.
Segundos después la escuche hablar nuevamente.
- Dale, buena idea…
Espere que continuara, que me diera una fecha, una hora, que me dijera cuando podía, cuando no, algún dato, algo que me permitiera seguir adelante y darle una respuesta coherente, pero nada.
- ok. Te parece mañana, quizás por la mañana… yo puedo desde las 9 hasta la hora que digas…
Otra vez el agua, el viento, los pajaros, la nada misma.
- si, dale, está bien.
¿Qué está bien? – pensé para mí- la mañana estaba claro, pero que hora, donde…
- Mañana a las 9 si te parece en nuestra oficina. Te doy la dirección. Azcuenaga 2777 es a la vuelta de la asociación. ¿te ubicas?
- Si me ubico perfectamente. Yo me llego entonces mañana a esa hora y te veo ahí. – Sorpresivamente todo había cobrado sentido y ella ahora tenia un sentido lógico en lo que decía. Me dieron ganas de sonreir como si hubiera completado una misión difícil. Alguna de esas cosas que uno no cree que pueda lograr pero igual intenta. Como ser mas amable, ponerse mas en forma, sentirse alegre todos los días o tener mas paciencia.
- Te espero entonces mañana – reconfirme esperando una nueva digresión, algo que volviera todo a la locura del comienzo- Nos vemos Susana.
Agua otra vez, viento, mas ruidos…
- Perfecto – cerró y corté, con miedo a que si seguíamos hablando todo pudiera caerse a pedazos.
Me recosté en el sillón, en verdad me hice hacia atrás aliviado. Mire por la ventana y vi el graffity de la pared del frente, tenia una línea roja que se enroscaba en bucles sobre un fondo azul, nunca lo había advertido. Me asalto una duda y abri la notebook, busque el navegador y googlee: Picasso Biografia. Lo busque convencido de que no tenia sentido pero lo único que faltaba era que esta mujer tuviera razón en su locura. Internet me devolviio una respuesta al instante, como siempre, Picasso no era Catalan. Me recosté otra vez en el sillón. Sono el teléfono. Conteste. Agua, ruido, pajaros, sonidos extraños. Susana pensé. Se arrepintió intuí.
- ¿Susana?
- Si querido, sabes que no te dije algo…
- Decime, decime por favor…- esperaba cualquier cosa incluso que me discutiera que Picasso era Catalan.
- ¿Me mandas un remis?
Ahora yo me quede en silencio.
- Si…
- Es que tengo auto pero no me gusta manejar.
Otra vez me quede en silencio.
- Como Picasso, que tenia auto y tampoco manejaba – me explico.
Me quede callado, no sabia que contestarle, estábamos entrando en una faceta de la vida de Picasso que no podía discutirle, que no conocía y que no hubiera nunca pensado en averiguar. Toque la barra espaciadora de la computadora para que saliera de su negro letargo. Googlee otra vez. “Picasso auto manejar” la lista de cosas sin sentido se hizo interminable. EMpece a buscar en cada vinculo, en ninguno hablaba de que Picasso tuviera o no auto, de que manejara o tuviera chofer o no le gustara o cualquier cosa por el estilo.
- ¿Estas
ahí? – Me pregunto Susana- Ahora ella me apuraba a mi.
- Si Susana disculpa que me demore… bueno te mando un remis entonces… ¿puedo hacerte una pregunta?
No hubo sonido asi que interprete que si.
- ¿Si no te gusta manejar para que tenes auto?
Otra vez agua, pajaros, sonidos, viento.
- Si Susana disculpa que me demore… bueno te mando un remis entonces… ¿puedo hacerte una pregunta?
No hubo sonido asi que interprete que si.
- ¿Si no te gusta manejar para que tenes auto?
Otra vez agua, pajaros, sonidos, viento.

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