Mi
abuelo siempre cuando nos despediamos no me decia “chau”, ni “nos vemos” , ni
nada por el estilo. El tipo cuando nos despediamos me decia “anda por la
sombra”. Con el tiempo quedo la costumbre. “Chau” no. “Anda por la sombra”
Supongo que para el ese era un saludo amistoso, casi cariñoso, digamos. Para el un tipo que estaba moldeado con esas formas de antes, de tiempos en los que no estaba bueno mostrar los sentimientos, no porque no se tuvieran sino porque no habia que dejar que se vieran.
Supongo que para el ese era un saludo amistoso, casi cariñoso, digamos. Para el un tipo que estaba moldeado con esas formas de antes, de tiempos en los que no estaba bueno mostrar los sentimientos, no porque no se tuvieran sino porque no habia que dejar que se vieran.
Me
acuerdo de esto ahora que estoy escribiendo porque repentinamente mire por la
ventana y vi pasar un hombre que se parece bastante a mi abuelo. EL hombre va
de una esquina que casi no veo desde la ventana (pero que tengo grabada en la
memoria) hasta la esquina que si se ve desde aca arriba. En el trayecto va
recorriendo la vereda con baldosas flojas y algunos otros problemas, camina
solo, bastante erguido y resuelto, precisamente por eso me hace acordar a mi
abuelo. No lleva nada en la mano, por lo menos nada que yo pueda ver desde aca
arriba. Pasa caminando, un poquito a la sombra, un poquito al sol. Los lapachos
ya no tienen flores pero todavia conservan las hojas finitas esas que parecen
plumas y le dan un efecto extraño a la luz que se da maña para colarse entre ellas.
Sigo
escribiendo, el hombre que se parece a mi abuelo, el que me saludaba “anda por
la sombra” ya no esta al alcance de mi vista, debe haber cruzado la calle y
caminado fuera del campo de vision que me da mi ventana. Afuera el sol sigue
presente. Aca adentro no hay mas que nervios por tratar de completar la nota.
Me llamaron ayer, me pidieron una nota sobre un destino patrio, la jefa de la
redacción me llamo asi apurada como es ella, rapida, demandante, poco
preocupada por el otro, en este caso yo. Dificil que Macarena te tire un “como
estas?”, ella va directo a la necesidad, te dispara ansiedad y corta. Te deja
con el problema y la solucion esperando. Me pidio una nota sobre un lugar
Argentino, porque yo escribo de viajes, y me dijo “es mayo, hagamos una nota de
como se festeja un mes patrio en algun lugar del pais”. Y paf… asi quedo el
tema, corto como siempre y me dejo el problema. Sono de nuevo el celular,
espere que fuera alguien que me dijera “como estas?” pero no, era Macarena. “La
necesitamos mañana, acordate” y corto otra vez. Entonces me quede pensando. Un
lugar patrio, mostrar como se festeja Mayo ahí… y con la bronca que tenia
porque no podia decirle que no a Macarena, porque no tenia tiempo, porque no
podia moverme de este escritorio aunque escribiera de viajes, pense: Cual es el
lugar mas recondito del que puedo escribirle a esta mina? Ushuaia dije, seguro,
porque no? Ushuaia, la ciudad mas austral del mundo, la mas lejana, hacemos
patria, Argentina, nacion,etc,etc,etc y millones de etceteras. Como no va a ser
patrio eso? Pasaron los minutos y despues de haber descubierto que tenia la
posibilidad de sentirme rebelde de alguna forma me di cuenta de que ahora no
sabia que hacer. Habia estado en Ushuaia, si, un par de años atrás pero en
Marzo. Marzo de patrio nada. Pense en buscar en internet y me puse a
googlearlo. “Fiestas patrias- ushuaia- mayo”, el resultado fue decepcionante.
Se me ocurrio entonces una alternativa mas. Un amigo tenia una hermana que
vivia en Ushuaia. Esa era la solucion indicada. Lo busque en el telefono y le
hable no habia demasiadas opciones ni tiempo, le explique, le rogue, se
comprometio. Cortamos y me quede esperando. Por la vereda del frente seguia
pasando gente, poca como en el barrio pasaba siempre, pero pasaba. La computadora
pedia por favor que le pusiera un par de letras, algo. Pasaba el tiempo, mi
amigo no llamaba, empecé a escribir lo que recordaba de Ushuaia. EL galciar
Martial, las casas de te, el paseo por el beagle y cosas por el estilo. Se fue
consumiendo la mañana, se pasaban las horas y al rato, cuando ya creia que no
iba a tener mas opciones que traicionar mis convicciones e inventar todo,
empezo a repiquetear mi telefono, montones de fotos iban entrando, mensajes de
voz, textos y muchas cosas que me esperanzaban. Las empece a revisar, nada
nuevo, “en ushuaia se festeja el 25 de mayo con actos escolares” me decia… Aca
tambien pense. “ Hay reuniones y reparten chocolate caliente” aca no, pero ya
lo escuche. Necesito algo original, algo distinto! Nada, no conseguia una
historia que me sirviera. En eso estaba, enojado, dudando, pensando que hacer y
no tuve mas opcion que descansar la cabeza mirando por la ventana. Ahí venia,
el hombre que se parece a mi abuelo, ahora regresaba, por la misma vereda, pero
en sentido contrario. Llevaba una bolsa gris en la mano, el mismo andar erguido
y resuelto, las mismas ganas de seguir viviendo. Venia desde la esquina que
veia y seguramente iba a la que no podia ver pero recordaba. EL sol estaba
arriba, mas difuso por la hora, pero seguia presente. Lo mire pasar y me dieron
ganas de gritarle “ Anda por la sombra!” pero otra vez me di cuenta, en ese
juego eterno que uno lleva en la cabeza, de pensar y repensar, que no tenia
sentido. Seguramente no lo entenderia y hasta quizas no me escuchara. Busque el
telefono, el numero de Macarena para explicarle porque no iba a hacer esa nota,
porque me molestaba que no le importara de nadie, porque tenia que manejarse de
otra forma, porque me tenia cansado. Marque, espere que sonara y repentinamente,
corte. Volvi la vista a la computadora y empecé “ En Ushuaia el 25 de Mayo es
un mes patrio por excelencia…”
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